Ciclo vegetativo de la vid

Como todo cultivo la viña pasa por una serie de etapas que son necesarias para la gestación de la uva y cada una requiere un tipo determinado de acción por parte del viticultor para completar su ciclo vegetativo.

Aunque la más conocida es la fase de la vendimia, no por ello es la más importante pues antes de llegar a ese momento la vid ha pasado por un proceso de crecimiento del que dependerá totalmente la generación del tan esperado fruto.

Lloro.

Después del periodo invernal, cuando se ha aprovechado para su poda y saneamiento, la planta despierta y comienza a desarrollar actividad con la aparición de la savia en forma de gotas que fluyen por los corte de la poda.

Brotación.

Con el inicio de la primavera comienzan a aparecer los primeros brotes verdes iniciándose el periodo de brotación. En esta fase se lleva a cabo lo que denominamos “Poda verde” en la que se realiza el proceso de “Espergura”, que comprende una fase determinante para la correcta formación del racimo porque es aquí donde definimos la forma de la vid, seleccionando los brotes más idóneos para mejorar la aireación de la planta y penetración de la luz en ella y así favorecer la calidad de la uva.

Floración.

El aumento de la temperatura favorece la aparición de las primeras flores de la planta que posteriormente darán lugar a los granos de las uvas que formarán los racimos. En esta etapa cobra una gran importancia el clima, elemento de suma importancia en el desarrollo de la flor que requiere de mucho sol para su desarrollo.

Maduración.  

La floración da paso a la aparición y crecimiento de los primeros frutos que favorecido por las altas temperaturas se va madurando. En esta fase la uva va pasando de su inicial color verde a su verdadero color produciéndose el proceso de “Envero”. Es un momento muy importante para el futuro vino, ya que la uva comienza a perder la acidez e inicia la acumulación de azúcar que posteriormente será el grado alcohólico post fermentación.

Vendimia.

La fase más conocida de este ciclo es la vendimia, momento en el que se procede con la selección y recogida de la uva. Previamente se ha llevado a cabo por parte de los enólogos una serie de controles de maduración  en el que se analiza el grado de acidez y de azúcar de la uva para asegurar la máxima calidad del vino.

Reposo

Finalización del ciclo en el que con la llegada del otoño se produce “la caída de la hoja”. El viticultor poda la planta y limpia todos los sarmientos para que posteriormente entre en el periodo de “Reposo Invernal”.

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