La primera vez que pruebas un champagne de vigneron suele pasar algo curioso: dejas de pensar en la marca y empiezas a preguntar de dónde viene. Quién lo ha hecho, en qué pueblo, de qué viña. Ese cambio de pregunta es, en el fondo, de lo que va todo esto.
Una familia, una viña, una botella
Un vigneron es un viticultor que cultiva sus propias viñas y elabora con ellas su propio champagne. Poda, vendimia, prensa, deja reposar el vino años en su bodega y, al final, pone su nombre en la etiqueta. Todo pasa por las mismas manos.
Las grandes casas trabajan de otra manera: compran la mayor parte de la uva a muchos viticultores y la mezclan para que su champagne sepa igual cada año. Es un oficio admirable, pero es otro. Ellas buscan que nada cambie; un vigneron busca que se note el lugar.
En la región de Champagne hay alrededor de 16.000 viticultores. La mayoría vende su uva. Solo una parte elabora y embotella su propio vino.
Qué cambia en la copa
Cambia casi todo lo que importa. Un champagne de vigneron habla del suelo, del pueblo y del año en que se hizo. Hay cuvées de una sola parcela, producciones muy cortas y diferencias claras entre una botella y la siguiente. Muchas se elaboran con poca dosificación, Extra Brut o Brut Nature, para que el vino se muestre tal como es.
No siempre se entiende a la primera. Pero casi siempre da más que hablar en la mesa.
Cómo reconocerlo en la etiqueta
Busca dos letras pequeñas delante del número de registro. RM (récoltant-manipulant) quiere decir que el productor cultiva la uva y elabora el vino. NM (négociant-manipulant) corresponde a una casa que compra uva. Te lo contamos con calma en las dos letras de la etiqueta del champagne.
Dónde encontrarlo en España
Muchos de estos productores apenas llegan a España, y eso es justo lo que nos gusta de ellos. En Guarda El Corcho trabajamos con familias que cultivan su viña y embotellan su propio vino. Puedes elegir tus botellas o dejar que te llevemos una selección cada mes con nuestra suscripción de champagne.